La formación ayuda a las empresas a incrementar su competitividad y productividad, desarrollando las competencias y cualificaciones de sus asalariados. Para ello, disponen de una ayuda económica que se hace efectiva mediante bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social.

La empresa puede decidir qué formación necesita, cómo y cuándo la realiza y organizarla bien por sí misma, bien encomendando la organización a una entidad externa.

Desde 2016, trabajo como entidad externa que organiza la formación de las empresas,  a través de la plataforma de FUNDAE, asegurando la adecuación de los contenidos a las necesidades de las mismas. Mi ámbito formativo está relacionado con la salud organizacional, la atención al cliente y la comunicación, especialmente en el sector del Fitness-Wellness.